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¿A qué edad pueden aprender a leer los niños?

A qué edad pueden aprender a leer los niños

Por más increíble que te parezca, un niño puede aprender a leer sus primeras palabras antes de cumplir su primer año de edad. El niño tiene una gran capacidad para aprender a reconocer las palabras escritas y recordar el sonido de dichas palabras.

Utilizando un proceso de asociación el niño puede aprender a leer desde una temprana edad. Solo es necesario darle el estímulo adecuado y dejar a un lado el método silábico. Esto permite un progreso significativo en el aprendizaje.

Aprender a tan corta edad puede sonar un poco apresurado. Sin embargo, los niños tienen una capacidad extraordinaria para el aprendizaje y debemos aprovechar esta ventaja para preparar su mente.

¿Cómo aprende a leer el niño?

Nuestros hijos tienen que pasar por un proceso de 4 etapas comunicativas básicas: Escuchar, hablar, leer y escribir.

Para aprender a hablar, el niño necesita primero escuchar. Luego viene la etapa, donde para aprender a escribir se necesita aprender a leer.

Por lo tanto, el niño que no lee, no escribe. Leer mal y no comprender el texto leído, es el causante de un bajo rendimiento académico. Para muchos padres, la comprensión lectora y la velocidad de lectura, se han convertido en un tema de preocupación alarmante.

Entonces, ¿Cuál es la solución? Es necesario cambiar el método de aprendizaje y reemplazarlo por un modelo global. Esto permite enfocar el aprendizaje en las palabras y frases. De esta manera, se puede reemplazar al método fonético y silábico y aumentar la comprensión lectora del niño.

¿Cómo lograr que tu hijo se enamore de la lectura?

A continuación, voy a compartir contigo, los 4 mejores consejos para que tu hijo se enamore de la lectura a partir del primer año de edad:

1. Debes crearle el hábito de la lectura al niño

Antes de que el niño cumpla los 4 años se le debe crear el interés por la lectura. ¿Cómo se logra esto? Los niños copian todo lo que hacen los padres. Por lo tanto, para crearle el amor por la lectura, necesitas comenzar por leerle cuentos infantiles desde que está muy pequeño.

Es muy importante crearle un ambiente agradable y tratar de ser muy expresivo a la hora de leer. De esta manera, el niño va a crecer enamorado de la lectura. Más adelante, no le va a costar trabajo utilizar un libro, porque ya tiene afianzado este hábito.

Si tú quieres que tu hijo sea exitoso y tenga más oportunidades en su vida, es necesario buscar la manera de que la lectura se convierta en un proceso que le produzca placer y felicidad.

Hoy en día, competir por la atención del niño ante las múltiples fuentes de entretenimiento que están disponibles, resulta una tarea difícil pero no imposible.

La televisión, los videojuegos y los teléfonos celulares son la opción de entretenimiento preferida por los niños. Por esta razón, existe la necesidad de limitar su uso y ofrecerle una fuente alternativa que le aporte algún tipo de aprendizaje, al mismo tiempo que les permita divertirse.

Como padre, debes asegurarte de crear buenos hábitos en tus hijos durante los primeros años de su vida. No pierdas esta oportunidad. Transforma todo tipo de aprendizaje en juegos didácticos. Los juegos que estimulan ambos hemisferios del cerebro son la base para estimular y potenciar el proceso de aprendizaje.

2. Hay que hablarle de manera clara y constante al niño

Escuchar es una función cerebral, no se necesita utilizar ningún músculo para oír. Esta función es receptiva, por lo tanto, es necesario hablarle mucho al niño para que él imite los sonidos. De esta manera, el niño va a reproducir todo lo que escucha.

Resulta de vital importancia hablarle de manera clara y constante al niño. Si tú quieres que tu hijo aprenda a leer bien, debes hablarle mucho al niño y pronunciar correctamente las palabras. Este proceso de imitación le va a proporcionar a tu hijo las herramientas necesarias para una buena lectura.

3. Utiliza juegos que le permitan asociar el sonido con la palabra o con las frases

El método fonético y el método silábico son las herramientas tradicionales para aprender a leer. Sin embargo, tienen un problema. Este proceso de fragmentación de la palabra es uno de los sistemas más difíciles que existe.

Por lo general se le explica al niño cuando tiene por lo menos 4 años de edad. Esto, aparte de comenzar de manera tardía, resulta aburrido, es un proceso lento y difícil de aprender.

En la actualidad, se puede reconocer que el sistema tradicional de aprendizaje, atenta contra la comprensión lectora del niño.

Los juegos te van a permitir cambiar la manera de cómo aprende a leer el niño. Una opción es idear un juego, donde le puedas mostrar al niño cada palabra y decirle cómo se pronuncia, este proceso le va a permitir aprender mucho más rápido.

En este juego, debes evitar tener que deletrear cada palabra o pronunciar cada una de las sílabas. El niño debe ser capaz de asociar la imagen con el sonido de la palabra o frase.

Puedes realizar el siguiente ejercicio con tu hijo. Recorta 5 trozos de cartulina de 20 x 6 cm y escribe en cada una de ellas una palabra corta. Por ejemplo: mamá, papá, agua, pelota o gato.

Ahora, le vas a mostrar al niño, solo una de las palabras, mientras que pronuncias la palabra. Esto tiene la finalidad de grabar en el cerebro del niño el sonido y asociar dicho sonido con una imagen. Repite el mismo proceso, con las demás palabras.

Si te muestro esta imagen varias veces: ネコ y te digo que en japonés esto quiere decir Neko (Gato), la próxima vez que veas esta imagen, la vas a poder reconocer.

4. Utiliza siempre el método global y dile adiós al método silábico

Olvídate por los momentos del método silábico; de que la letra m con la letra a, es ma. Para aprender a leer no es necesario comenzar con este método. Más adelante, el niño va a poder identificar cada una de las letras y desglosar las palabras en sílabas.

Para que un niño aprenda a leer, se debe utilizar el método global, empleando palabras y frases en vez de fragmentos. Aprender desde la palabra o la frase resuelve el problema de los malos hábitos de lectura que se producen por estar leyendo de manera fragmentada. Esto permite aumentar la comprensión lectora y la velocidad de lectura.

El método global, por su parte, considera que la atención debe centrarse en las palabras pues son las unidades que tienen significado, que es al final el objetivo de la lectura. Lógicamente, este método se basa en la memorización inicial de una serie de palabras que sirven como base para la creación de los primeros enunciados; posteriormente, el significado de otras palabras se reconoce con la ayuda de apoyo contextual (dibujos, conocimientos previos, etc.). De hecho, un aspecto básico de este método es la convicción de que el significado de un enunciado no exige el conocimiento individual de todas las palabras que lo componen, sino que es un resultado global de la lectura realizada que, a su vez, termina por asignar un significado a aquellas palabras antes desconocidas. —Lectura, Wikipedia.

En el siguiente video vas a tener la oportunidad de profundizar todavía más sobre este tema: Así se enseña a leer.


Conclusiones finales

Es muy importante utilizar un sistema que le permita al niño crear buenos hábitos al momento de aprender a leer. Esto no va a depender del niño. Su éxito en el aprendizaje depende del método que utilicemos.

Cuando la enseñanza de la lectura comienza utilizando palabras o frases, el niño se conecta con la idea. De hecho, puedes utilizar el método global antes de que tu hijo asista a la escuela. De esta manera, vas a lograr aumentar la comprensión lectora en tu hijo.

Es necesario descartar los métodos tradicionales de aprendizaje para aumentar su rendimiento académico.

Si un niño, aprende a leer bien, también va a escribir bien. Esto le abre un mundo de posibilidades sorprendentes, porque al tener las herramientas adecuadas le permite profundizar en el conocimiento.

Todo, académicamente hablando, le va a parecer mucho más fácil, ya que tiene la habilidad de poder dominar la comunicación verbal y escrita. Y todo esto gracias a que hoy decidiste darle un cambio positivo a tu vida y al futuro de tu hijo.

Aprender jugando es aprender dos veces. ¡Te deseo mucho éxito!